Pescadora portuguesa

PESCADORA  PORTUGUESA
1984
45 X 40 cm.

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Ahora estoy contigo. Desde el primer momento no he querido separarte
porque tú también perteneces a ese pueblo. 
Tu eres mi "vieja" portuguesa, en el sentido con el que me adentro en los
años  vividos.  Con  ellos   admiramos   la  resistencia,  la  experencia,  la
enseñanza y la tranquilidad. 
Eres una mujer que no habla de cansancio. Trabajas para lo  que  naciste
y de ello te muestras orgullosa. 
Tus ojos, observadores y atrayentes, incitan a preguntar al mirarte. 
Tu sonrisa deja al descubierto faltas que no ocultas. 
Caminas muy temprano, descalza, no te afecta el tiempo o lo imprevisto;
tu tarea empieza con la llegada al puerto. 
Empujas un carrillo con la pesca que vas a vender y por la que  ofrecíais
todas en la  rula. 
Al desplazarte, tu movimiento deja ver,  por  encima  de  las  rodillas,  el
colorido que tienen tus faldas. Antes fueron cinco y por hoy sólo tres. 
Mujer singular que con  tu  existencia  mantienes  viva  para  nosotros  la
realidad de un pueblo. 
Ahí estás para que no pase al olvido.  
Ahora sí está claro porqué los dos. Viven el mismo mundo y se necesitan
y necesitan del mar, brumas, tormentas, no importa lo que  tengan  detrás,
están dispuestos a seguir y nos lo dicen. 


MONCHOLC, hasta hoy.  Pág. 68.
Dra, Abad.
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