libertad

LIBERTAD DEL SOCIALISMO ESPAÑOL
1985
55 x 40 cm.

                                                                                                             



Sentado, con los pies en la tierra, espera sin impaciencia,
deseoso y con la seguridad de que esto acabará.  
Su persona se observa desde un plano inferior, los que la
vemos  sentimos  su  superioridad.   Nuestra   tierra   está
hundida   y   desde   ella     aparece    imperturbable,    en
concentración. 
Sus manos se  aferran  a    los pinceles,  su  verdadero  y  
medio  real  para manifestar su pensamiento inalterado, su
sentir, a pesar de estar atenazado por  la  pesada  cadena
del inmovilismo. 
Han cubierto sus ojos,  su  voz  y  manos  están  limitadas   
para manifestarse
libremente,  un  candado  lo  asegura,  cerrado  por  mano 
ajena  que  aún  no pudo abrir.  
A pesar de todo, su paleta, que  es  portadora  de  todos
los colores con los que  su   obra   habla,   ha   mantenido 
siempre el  espacio  abierto a  esa verdadera libertad que
todos consideraron  como  estandarte  de  una   nueva  y
codiciada aventura, de altos vuelos, que algunos  dejaron
perecer.  
La suya sí vuela y sí se traslada, mensajera de la verdad.
No se ha dejado engañar por la vida acomodada,  no  ha
perdido su esperanza en que la gran  mayoría  reconozca
esa llamada y la haga propia.

MONCHOLC, hasta hoy.  Pág. 92.
Dra. Abad
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