Alfareria

ALFARERIA
1998-2001
55 x 77 cm.





  Tardes familiares.
  Hasta una gaviota  había encontrado su sitio maldecida
  por los patos.
  Palmeras  de porte  real, dátiles como manjar  preciado
  del  desierto  en  contraste  con  este  verjel,  sus  hojas,
  cubiertas para alcanzar el blanco y oro, son enriquecidas
  con la mano del hombre  para  el  Domingo  de  Ramos,
  como   lo  son   todas   las   piezas   que   transporta   el
  protagonista de nuestra obra, un asno engalanado, como
  lo fue el compañero de  Sancho,  hoy  protegidos  de  la
  desaparición.
  El título nos introduce en el arte de  fabricar  vasijas  de
  barro, moldeadas sobre un torno con las  manos  y  nos
  indica el puesto de venta. Aún hoy  en  algunos  pueblos
  de nuestra geografía el burro transita cargado de  piezas
  como muestra de su carácter ambulante.
  Se nos acerca  para  que  lo  examinemos,  como  buen
  comerciante nos atrae con la  riqueza  de  adornos  y  la
  variedad de sus objetos.
  Como si de un cristal se tratase, el suelo  nos   hace  de
  vitrina, y al aproximarnos, milímetro a milímetro  hay  un
  mensaje de luz y color que nos lleva a entregarle tiempo
  sin medida.

  Dra. Abad.                                                                                                  
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